Este dispositivo cuenta con dos contrapesos que funcionan como un freno en el eje de rotación del regulador, compensando así la energía liberada por el muelle de repetición. Para ello, se sirve de dos fuerzas opuestas: la centrífuga y la centrípeta. Cuando el regulador gira, la fuerza centrífuga hace que uno de los extremos de los contrapesos se mueva hacia el exterior y que el otro extremo funcione como un freno en el eje central para regular el ritmo de la rotación y la repetición. Este dispositivo original y único es muy silencioso. El fondo de cristal de zafiro permitirá a los entendidos contemplar la rotación del regulador y satisfacer así su curiosidad. Además de la repetición de minutos, el Patrimony Traditionnelle «Calibre 2755» dispone de un tourbillon, que, aparte de compensar la influencia de la gravedad en distintas posiciones del volante, ofrece el atractivo visual de un mecanismo a la vista, que permite contemplar los latidos del corazón del reloj. El calendario perpetuo, en cuya memoria mecánica se registra el futuro, sigue los vericuetos del calendario gregoriano, sin otra intervención que un ajuste de fecha cada 400 años.