Calibre en relojería es sinónimo de dimensión, forma; según se dice en el diccionario Berner el término fue utilizado por primera vez por Sully hacia 1715 para referirse a la disposición y dimensiones de las diferentes partes del movimiento, extendiéndose enseguida a su conjunto. Generalmente cada calibre se designa por el nombre del fabricante (iniciales, siglas o nombre completo) seguido de uno o varios números, que pueden responder a distintos criterios, como el orden que ocupa el calibre entre los diseñados o realizados por un mismo fabricante; en el pasado era relativamente frecuente que se tratase de la dimensión del calibre, expresada en líneas o en milímetros, atendiendo a su diámetro en los redondos o su largo y ancho en los calibres de forma. La línea, cuyo símbolo se representa con tres comillas ''', equivale a 2,2555 milímetros; así un calibre redondo de 10 líneas de diámetro (10''') podría denominarse calibre XZ10 o XZ2255.
Denominación de calibres en función de la distribución de puentes o de su forma:
de puentes
revolver
de puentes serpentinos
platina 3/4
ovalado
rectangular achaflanado
tonel
alargado o "baguette"
Actualmente, la noción de calibre ha perdido importancia por lo que se refiere a la forma y disposición de los puentes; correspondiendo más bien a las características de construcción.