Azular: A medida que se somete al calor una pieza de acero templado pasa por los colores amarillo claro, amarillo pajizo, marrón, violeta, azul y azul claro, a unos 290º C, de donde no debe pasarse en este proceso. Antiguamente había que azular los muelles reales porque eran de acero templado y con el azulado adquirían la elasticidad necesaria a su función, aparte de que también era un buen tratamiento contra la corrosión. Ahora el azulado se realiza con fines estéticos principalmente. No es difícil azular unos tornillos (o unas agujas de acero) para dar un toque de colorido a la máquina del reloj, basta con una cucharilla o instrumento similar, resistente al calor, sobre la que se ponga una lámina de cobre o latón, o un lecho de virutas de latón, y encima los tornillos o agujas, poniéndolo todo sobre la lámpara de alcohol hasta que aparezca el azul que se busque. Al final conviene precipitar los tornillos calientes en agua o, mejor, en aceite de automóvil, para que adquieran mayor vistosidad y dureza; así y todo, los tornillos azulados deben manejarse con un destornillador de berilio y cobre, porque con los de acero se estragan facilmente.
Anterior Siguiente Listado de entradas
Anterior Siguiente
Listado de entradas
InfoReloj © evallsinfo@inforeloj.com