Inicio  |   Área de usuarios  |   Publicidad |  Contactar
PORTADA        MARCAS        RELOJES        NOTICIAS ACTUALIDAD        CLASIFICADOS

Piaget Altiplano 38 mm 900P

Donde acaba el movimiento empieza la caja

Piaget Altiplano 38 mm 900P
De la misma forma que en la región del Altiplano, situada en la cordillera de los Andes, su singular climatología y geología hacen que la escasa vegetación reinante forme paisajes infinitamente planos y carentes de artificio alguno, aunque en su interior se encuentran valiosos recursos naturales; los Altiplanos de Piaget, bajo un sucinto diseño de gran pureza y minimalismo, albergan una sofisticada y excepcional mecánica.

140 años de Piaget

2014 es un año singular para la Maison afincada en Plan-les-Ouates: su 140 aniversario. Tal conmemoración no podía pasar desapercibida y Piaget ha añadido un nuevo modelo a la colección que seguramente, en estos momentos, forma parte de su principal seña de identidad a la vez que aúna el saber hacer de alta relojería atesorado durante su dilatada experiencia. El Piaget Altiplano 38 mm 900P tiene algún que otro sutil guiño con la historia de la creación de modelos ultraplanos por parte de Piaget. La denominación del calibre es un reconocimiento al primer movimiento mecánico de cuerda manual ultraplano realizado por la firma en 1957 que llevaba la denominación de 9P y que con sus apenas 2 milímetros de grosor inició la leyenda de este tipo de configuraciones relojeras. De los más de treinta movimientos desarrollados por Piaget, no menos de una veintena corresponden a calibres ultraplanos, doce de ellos desarrollados en los últimos años han establecido algún récord de delgadez. Cada logro supone un paso más de experiencia y conocimiento que desembocan a su vez en un nuevo hito que sirve de acicate a la Maison para innovar de forma permanente a través de creaciones excepcionales.
 

 

Una caja de dos cuerpos o un movimiento con bisel

Cuando parecía que lograr un movimiento ultraplano se reducía a disminuir el grosor de cada componente y en optimizar el espacio de la arquitectura mecánica, Piaget nos ha sorprendido al fusionar caja y movimiento en un único elemento. La caja bien puede describirse como compuesta por dos cuerpos: carrura -que a su vez forma un todo con el fondo- y bisel, o bien el detalle del movimiento sería que a éste se le ha incorporado un bisel.

Esta singular simbiosis sólo ha sido posible tras tres años de trabajo conjunto entre los equipos situados en las dos manufacturas de la marca. Los ubicados en Plan-les-Ouates donde se fabrican las cajas y los de Côtes des Fées que es donde tradicionalmente se realizan los movimientos.

Si fabricar un reloj ultraplano supone de por sí un desafío constante, realizarlo como un todo supone un aliciente extra. Todos los participantes deben anticipar las limitaciones funcionales que pueden derivarse por ir arañando cada décima de milímetro al conjunto, sin que por ello se mermen las prestaciones y sin olvidarnos del resultado estético. Durante esos tres años ambos equipos han seguido todos los pasos del proceso a la par, desde el desarrollo, la producción, el ajuste y los acabados para ofrecer un resultado de excepcional singularidad no exento de belleza que sitúa al Piaget Altiplano 38 mm 900P como el reloj mecánico más delgado fabricado hasta la fecha con sus 3,65 milímetros.

Ni caja, ni movimiento, ni esfera

Es habitual que para describir un reloj desde esta sección lo hagamos de forma separada a partir de su caja, esfera y finalmente del movimiento. En el caso del Altiplano 38 mm 900P esta forma se presenta caduca ya que todo el reloj está íntimamente relacionado entre sí haciendo imposible abordar una parte o sistema sin tener que recurrir a la otra para dotar de significado y comprender el alcance que tiene en el resultado final. Así que iremos desmenuzando el reloj desde el fondo hasta el cristal.

Ya hemos comentado que la particularidad del Altiplano 38 mm 900P reside en que movimiento y caja hacen un todo. Más concretamente el fondo del reloj sirve a su vez de platina sobre la que se irán asentando diversas partes mecánicas. Este diseño lleva consigo revertir la construcción del movimiento, ya que para acceder a él se debe proceder desde la parte de la esfera hacia el interior. La ilustración que acompaña el artículo en la que pude verse una explosión del movimiento nos ayudará en visualizar a lo que nos referimos.
 

 

Como sucede en los otros movimientos extraplanos de la colección Altiplano algunas ruedas reducen su grosor hasta apenas 0,12 milímetros, en comparación con el grosor de 0,20 de un movimiento convencional. La base de diseño que resulta básico para conseguir disminuir el grosor consiste en que se juegue con la altura necesaria para el tren de rodaje.

Esa dimensión es la que ha marcado la disposición mecánica del reloj. En la explosión se puede ver perfectamente cómo el tren de rodaje y el órgano regulador se sitúan a la izquierda y forman como un conjunto independiente del resto. En contraposición está el puente situado a la derecha que sirve de sustentación al barrilete y sobre el que se sitúan las diferentes ruedas de corona encargadas de transmitir el movimiento desde la corona hasta el rochete para cargar el muelle del barrilete de forma manual. Una singularidad destacable de este diseño consiste en que el barrilete sólo tiene un punto de apoyo y está como suspendido en su puente. Ello responde no sólo a arañar algunas décimas de grosor por no precisar un doble apoyo sino que también responde a la necesidad de mejorar la accesibilidad debido a que sólo se pude acceder a él desde la parte de la esfera. Ello no supone ningún impedimento para que se mantengan las prestaciones habituales de reserva de marcha que en este caso se sitúan en las 48 horas.

Esta disposición de ubicar el rodaje del reloj en la periferia permite situar la visualización horaria descentrada y sin añadir más grosor al conjunto. La “esfera” propiamente dicha está descentrada y a un nivel inferior al del puente del rodaje y del barrilete. Esta disposición encierra algunas particularidades curiosas. Por una parte, está claro que no añade más grosor, pero por otra permite que no haya ningún elemento móvil -entiéndase las agujas- por encima de los puentes. Con ello se consigue que el cristal pueda “deformarse” sin peligro de que toque las agujas, ya que físicamente tendría como tope la parte superior de los puentes; de esta forma se evitarán posibles roces que puedan repercutir en la precisión de marcha del reloj. Pensemos que no es tan extraño que el cristal flexione y se deforme aunque sea un décima de milímetro, con esta solución constructiva nos aseguramos que no es preciso guardar distancia alguna de seguridad y además garantizamos que ello no repercuta en el funcionamiento del reloj.
 
 

 

Sin arañar un milímetro de estética

Si bien se puede decir que todo el diseño mecánico tiene por objetivo arañar cualquier décima de milímetro disponible para lograr el reloj más plano posible, el ahorro no se aplica ni en los acabados ni en la estética del Altiplano 38 mm 900P.

La oportunidad que brinda la fusión de caja, movimiento y esfera consigue que los diferentes componentes del reloj estén visibles con un efecto a camino con un reloj esqueleto pero sin que ello implique una pérdida de comodidad en la lectura de la hora. Las aberturas de los puentes, tanto del rodaje como del barrilete, permiten seguir toda la transmisión de energía que se produce en el reloj: desde el armado del muelle real a través de la corona -el movimiento que puede verse de las tres ruedas de corona resulta gratificante a la vista- hasta todo el tren de rodaje que finaliza en el áncora y el vaivén del conjunto volante/espiral.

La esfera, propiamente dicha, está descentrada hacia las diez horas y mantiene la misma estética que el resto de componentes de la colección Altiplano. Sobre el aro circular, satinado con motivos sol, están impresos los índices horarios, dobles en los numerales pares y sencillos en los impares. La zona interior de la esfera es de color negro satinado también con motivo sol. A las doce horas se puede apreciar el nombre de la marca. Las agujas son de tipo bastón de color claro y ofrecen un óptimo contraste que facilita la lectura horaria.

Es una prueba más de la gran sintonía y trabajo en equipo que los diferentes participantes en el desarrollo de este reloj, con independencia de su área de actuación, han llevado a cabo.

Todas las piezas del reloj han sido delicadamente acabadas de forma manual, incluso aquellas ocultas a la vista. La platina mecanizada que sirve de fondo de la caja se ha satinado y esmerilado. Los puentes, biselados y satinados con motivo sol, están recubiertos en negro en claro contraste con el oro blanco de la caja y de la esfera. Las cabezas de los tornillos de sujeción de los puentes también se han coloreado en negro. Las ruedas muestran alternativamente superficies satinadas con motivo sol y circulares. Los rubíes tienden a una coloración violácea que presenta una buena combinación con el blanco y el negro del resto de componentes.

La platina tallada en el fondo de la caja ha sido satinada y esmerilada, mientras las ruedas muestran alternativamente superficies satinadas con motivo sol y circular. Ahuecados para revelar las complejidades mecánicas del corazón del Altiplano 38 mm 900P, los puentes biselados y satinados con motivo sol están recubiertos en negro para crear un contraste elegante con la caja de oro blanco.
 
 

 

 

Características técnicas

Como bien reza su denominación se trata de un reloj de 38 milímetros de diámetro, un tamaño ideal y exquisito que entra de lleno en los estándares de elegancia y clasicismo de la alta relojería, sin dejarse llevar por las modas más exuberantes de los últimos años. El grosor total de caja y movimiento es de 3,65 milímetros.

La caja está realizada en oro blanco de 18 quilates y la unión del fondo/carrura con el bisel se realiza mediante seis tornillos situados justo en el borde del mismo. El fondo muestra el escudo heráldico de la marca, así como la leyenda “Mecanique”, además de las correspondientes inscripciones relativas a la calidad del material precioso de la caja y los datos identificados del reloj.

El conjunto volante/espiral late a unas alegres 21.600 alternancias por hora, lo que equivale a una frecuencia de oscilación de 3 Hz. La caja y el movimiento se componen de un total de 145 piezas e incorpora 20 rubíes.

El ajuste de la variación de marcha del reloj se realiza mediante el índice situado en el puente del volante -cabe destacar que para eliminar el grosor del índice éste se mueve en un rebaje realizado en el mismo puente- que actúa directamente sobre la raqueta. Otro detalle remarcable es la forma de P, en alusión a la inicial del nombre de la marca, del portapitón -que es el punto de sujeción más exterior del espiral-.
Créditos
 
Artículo de portada en MdT #49






Añadir nuevo comentario al artículo
   Nick :
   E-mail :
No será visto por los demás usuarios
   Título* :
   Comentario* :
  Notificarme por e-mail los nuevos comentarios del artículo.
   Imagen de seguridad* : Introduzca el texto de la imagen :


Marcas Relojeras
INICIO        MARCAS        RELOJES        NOTICIAS ACTUALIDAD        FOROS        CLASIFICADOS
InfoReloj © evalls
Publicidad en el portal
Comercio electrónico - Ylos.com