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Corona Española y sus Relojes. Patrimonio Nacional

Colección Relojes Casa Real Española

Corona Española y sus Relojes. Patrimonio Nacional
Elaborado por D.P.Tevela

 

Es para mí un placer, mostrarles este espléndido trabajo realizado por Manuel del Río Martínez,  secretario del Patrimonio Histórico, e invitarles a leer las páginas a que hace referencia en: http://cvc.cervantes.es/actcult/patrimonio/relojes/.

Los Reyes de España, tanto de la Casa de Austria como de la de Borbón, mostraron una gran afición por los relojes y en general por todo tipo de ingenios mecánicos, y este interés, por cierto compartido por el Rey Juan Carlos I, ha permitido que hoy podamos presentar en este Catálogo quinientas sesenta y cinco piezas de enorme valor histórico, técnico o artístico.

En él podrán los amantes de la relojería pasear por la historia desde los férreos mecanismos góticos, los microcosmos renacentistas, los excesos barrocos, las alhajas rococós y los rigores decimonónicos.

Los Relojes, al igual que las demás Colecciones de la Corona, forman parte inseparable de la decoración de los Palacios y su estudio no puede estar nunca separado de los mismos ni de su historia.

La historia de la Colección, resumida en la introducción del Catálogo, nos habla de piezas que no han llegado a nuestros días y cuya permanencia hubiera formado un conjunto único en el mundo. La razón es conocida; ninguno de los palacios anteriores al siglo XVIII se ha librado de los incendios: El Pardo en 1604, El Escorial en 1671, y, sobre todo, el Alcázar de Madrid en la Nochebuena de 1734, infligieron a la Colección mayores pérdidas que el uso, los pillajes y los hechos de armas.

En este trabajo, descubrirán,  aparte de espléndidos ingenios mecánicos,  la relación entre la Casa Real Española y los principales maestros relojeros de toda Europa, los cuales prestarón sus servicios en las Monarquías españolas, así como los talleres y maestros relojeros Españoles. 

Carlos I. De él dice el gran historiador Morpurgo que es "el relojero más popular que se conoce".

Felipe II, con ese su bendito afán de orden y constancia, encarga a Juanelo escribir varios libros sobre ingenios y máquinas.

 

Es Felipe III quien primero se lanza en la «carrera tecnológica», ofreciendo un cuantioso premio de 6.000 ducados de renta perpetua, 2.000 más de renta vitalicia y otros 1.000 de ayuda de costa para quien fuese capaz de fabricar el reloj que sirviera para determinar la longitud en la mar, vital para una nación oceánica como la nuestra.

En el reinado de Felipe IV el primer nombramiento de relojero de Cámara lo realiza el Conde-Duque de Olivares, el 6 de marzo de 1631, para Guillermo Reynaldo, de Ruán, y el Duque de Gandía, Mayordomo Mayor de la Reina Isabel de Borbón, lo hace a favor de Juan Duque.

Mariana de Austria (gran coleccionista esta última, que no se separaba de sus queridos relojes ni en los lienzos de los retratos oficiales). Juan Mañani y Francisco Filippini, autor de un curioso reloj de treinta horas, estuvieron al servicio de la Reina

Carlos II, por Cédula Real dada en Madrid el 20 de diciembre de 1663, nombra a Domingo Fernández cerrajero y relojero del Alcázar de Segovia y de las Casas Reales de Campo próximas

Felipe V, nieto del Rey de Francia Luis XIV y primer Monarca de la dinastía de Borbón. Con su llegada se produce un florecimiento de las artes decorativas e industriales, que se acrecienta a lo largo de todo este siglo. Así se crea la Real Fábrica de Tapices, perdurable hasta nuestros días, y la Escuela-Fábrica de Relojería de San Bernardino, bajo la dirección del relojero francés Bourgois.

Carlos III, el Monarca que impulsó al reformismo nacido del espíritu de la Ilustración e introdujo las ciencias aplicadas y experimentales en nuestro país

Durante el reinado de Fernando VI, y debido a su preocupación e interés por el fomento de la Relojería en España, así como por la manutención de la colección Real, se envían a Suiza, Francia e Inglaterra a varios artífices españoles para que estudien con los mejores maestros.

Carlos IV fue un gran coleccionista de relojes, con una afición poco corriente. Cuando dejó España en 1808, se ocupó personalmente de su traslado. Poseía millares de pequeño tamaño y centenares de sobremesa. No es de extrañar que François Louis Godon, que estaba a su servicio, fuera comisionado en París con objeto de adquirir las mejores piezas del mercado francés.

Al iniciar su reinado Fernando VII en 1814, aceptó la usual plantilla de cuatro Relojeros de Cámara: Félix Bausac, Camilo Fernández Perea, Francisco Ribera y Manuel de Rivas.

Deseo disfruten de la excelente composición tanto en datos históricos como en su galería de imágenes de las páginas del Centro Virtual Cervantes mencionadas.

Para finalizar, deseo dar las gracias a Paloma Mariano, del Departamento Editorial del Instituto Cervantes, así como recomendar el Catálogo de Relojes, publicado por José Ramón Colón de Carvajal (ISBN: 84-505-6844-7). Los datos aquí expuestos han sido extraídos de:
http://cvc.cervantes.es .

 







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